Marketing ferial: Marketing realmente efectivo

marketing-ferial

Marketing ferial: Marketing realmente efectivo

Marketing ferial ¿sabes qué es exactamente esta actividad? Posiblemente no hayas oído hablar de esta disciplina como tal, pero seguramente sepas de qué se trata. Dentro del marketing podemos encontrar una infinidad de disciplinas nuevas (Inbound, content, beacon…) que van surgiendo generalmente a medida que avanza la tecnología.

Sin embargo, a pesar de que a día de hoy el marketing online haya ganado mucho muchísmo peso en las estrategias de las empresas, no significa que otras vertientes del marketing tradicionales hayan perdido importancia. Y este es el caso del marketing ferial.

Marketing ferial, en qué consiste

Como muy bien habrás supuesto al comienzo de este artículo, esta disciplina se basa en las acciones que lleva a cabo una marca o empresa para promocionarse a través de eventos organizados. Ferias, congresos, seminarios… Así de sencillo.

A pesar de la simplicidad a primera vista, este tipo de marketing no se puede limitar a los dos o tres días de duración del evento. Es imprescindible para aprovechar estos eventos, contar con la previa planificación y promoción y la posterior labor comercial que estas acciones necesitan.

Dada la importancia que puede suponer en la estrategia comercial de una compañia, a continuación vamos a detallar las tres fases por las que debe pasar cualquier marca o empresa a la hora de adentrarse o llevar a cabo una acción de marketing ferial.

Fases del marketing de ferias

Pre-feria

Esta fase comienza cuando la empresa toma la decisión de acudir a una feria empresarial. Esta etapa englobará todo el trabajo que se debe realizar hasta el día antes del inicio de la feria. Cómo es lógico, esta es la fase más larga ya que es aquella en la que más tareas debemos realizar. Normalmente se comienza a trabajar en esta fase entre cuatro y ocho meses antes del comienzo de la feria, dependiendo obviamente de la complejidad del proyecto.

La pre-feria incluye dos vertientes que tenemos que tener en cuenta:

  • La  elaboración del diseño y producción del stand (Fabricación del stand, elementos promocionales PLV, impresión de la papelería corporativa y publicitaria como tarjetas de visita, folletos, catálogos, etc
  • La elaboración del plan de marketing ferial el cual incluirá las tres fases de la feria.

marketing ferial

Feria

Esta fase comienza poco antes del inicio de la feria. El punto de partida debe ser el trabajo previo que debe realizarse en el propio stand el mismo día del arranque de la feria. Será necesario reunirse previamente para repasar todos los temas relacionados con la feria (estrategia comercial a adoptar, tiempos de contacto, sistemas de valoración de leads, etc…)

Además, es aconsejable mantener breves reuniones de aproximadamente  diez o quince minutos al final e inicio de cada día de los que dure la feria para hacer un pequeño repaso de los objetivos planteados, actualizar la información, corregir actitudes o simplemente solucionar dudas que hayan surgido.

La función del marketing ferial se centra en dos objetivos principales: atraer visitantes al stand y lograr captar leads cualificados. Para atraer visitantes a nuestro stand, lo más efectivo será lo que haya en el propio stand: charlas, demostraciones de productos, regalos promocionales, concursos… En este punto es muy importante elegir elementos promocionales que capten la atención del visitante. Desde el propio diseño del stand hasta las herramientas audiovisuales que en él se encuentren (lonas, roll-ups, carteles…) son elementos muy importantes en la estrategia de marketing ferial adoptada.

Post-feria

Esta fase del marketing ferial posiblemente sea la menos trabajada desde el punto de vista del marketing.  Una vez ha finalizado la feria, lo más seguro es que acudamos a la oficina con una buena base de datos de contactos establecidos en la propia feria.  Estos contactos es imprescindible trabajarlos y esta tarea debe llevarse a cabo tanto desde un enfoque comercial como desde un enfoque de marketing.

Si disponemos de un buen sistema CRM, seremos capaces de clasificar los contactos en función de su interés y de la capacidad para ser clientes. Es muy importante saber diferenciar estos dos aspectos, ya que el interés en tu producto no implica directamente que dicha persona pueda convertirse en tu cliente.

Una vez clasificados los contactos que hemos conseguido, es el momento de contactar con ellos. Lo más frecuente en este paso es contactar personalemente por teléfono a través del departamento o área comercial. Sin embargo, esto no es suficiente puesto que un comercial puede realizar un número limitado de llamadas cada día, y para evitar que haya clientes que se sientan olvidados, es importante contactar con todos ellos a través de más medios como puede ser a través del email.

Share this post